DE LA DISCRIMINADA Y NINGUNEADA PALABRA ETCÉTERA Debido a que la lengua es un producto cultural no está exenta de distintos tipos de discriminación. Están las palabras que esconden cierto racismo velado, como cuando a alguien de tez negra le dicen “negrito”, en vez de “negro”, o “gordita” a una persona obesa, lo cual denota que el hablante considera que ser negro o gordo es un rasgo negativo y lo intenta atenuar con un eufemismo, que en realidad refuerza el racismo y discriminación social con los cuales vivimos. También existen palabras que ya de por sí son discriminatorias, como noveleta, fea en sí misma y que da a entender que el texto es más grande que un cuento pero no llega a novela. Es la “ya merito” de la narrativa. Existen casos de locuciones eufemísticas que ocupamos para no referirnos al término real, como cuando le dicen “trasero” a las nalgas (y las revistas de modas incluso lo ponen en francés “ derrière ” para que “suene más bonito”), o, para no ofender los ...
PREPAGAR EL BOLETO DE ESTACIONAMIENTO Una de las cosas más feas que nos ha traído la posmodernidad es la sensación de que todo espacio debe ser aprovechado al máximo. Cada letra cuesta dinero, por ello hay que ahorrar cuanto sea posible, sobre todo en los letreros informativos. Esta búsqueda de la optimizáción del espacio ha llevado a la construcción de las frases más estrafalarias que se pueda uno imaginar. De entre las frases más rebuznantes que me he encon trado en los centros comerciales está aquella que dice: "prepague su boleto de estacionamiento antes de salir" o frases similares, con lo cual quieren decir que el pago debe realizarse en módulos especiales para ello; sin embargo, me pregunto, ¿cómo será eso de prepagar? Qué verbo tan raro y feo... No estás "prepagando" tu boleto, lo estás pagando. ¿A quién se le habrá ocurrido semejante construcción tan más aberrante? ¿No les bastaba con decir "Pague su boleto de estacionamiento en l...