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DEL TRÁFICO, TRÁNSITO AL AMONTONAMIENTO DE AUTOS



Desde hace algunos años me llamó la atención que varias personas usaran la palabra “tráfico” para referirse a ese momento desesperante en el cual los autos casi no avanzan por una calle debido a que su número es mucho mayor que aquel que permitiría un libre flujo por ese lugar, fenómeno para el cual yo usaba la palabra “tránsito”. Tráfico me parecía un anglicismo. En inglés sí usan “traffic” con esa acepción. Así que busqué en el diccionario ambas palabras. La RAE dice:
Tráfico: Del italiano traffico. 1. Acción de traficar. 2. Circulación de vehículos. 3. Movimiento o tránsito de personas, mercancías, etcétera, por cualquier medio de transporte.
Tránsito: Del latín transitus. 1. Acción de transitar. 2. Actividad de personas y vehículos que pasan por una calle, una carretera, etcétera.
Hay varias cosas notables aquí. Como la primera acepción de tráfico es “acción de traficar”, es a la que hay que hacerle más caso (porque siempre ponen la acepción más “correcta” o usual en primer lugar). Así que busqué traficar:
Traficar: Del latín transfigicare (cambiar de sitio). 1. Comerciar, negociar con el dinero y las mercancías. 2. Hacer negocios no lícitos.
De ahí que se emplee en contextos como: “tráfico de drogas”, “tráfico de influencias”, “tráfico de blancas, negras, menores…”. Por lo tanto, es curioso que el verbo “traficar” no contemple en ninguna de sus acepciones “ir de un lado a otro”, pero el sustantivo sí haya adquirido ese significado.
Mi primera conclusión preliminar me daba la razón. Las personas que decían “Llegué tarde porque había mucho tráfico” estaban en realidad diciendo que habían llegado tarde debido al narcotráfico o algo así… Quienes decían cosas así estaban usando un anglicismo, y en español “tráfico” debía usarse para contextos más bien cercanos al comercio ilegal, mientras que tránsito, para el flujo vehicular. Lo correcto sería: “Llegué tarde porque había mucho tránsito”.
Me sentí victorioso de mi investigación, pero luego me detuve a reflexionar: si “tránsito” significa “Actividad de personas y vehículos que pasan por una calle, una carretera, etcétera”, entonces si alguien dice que hay “mucho tránsito” en realidad estaría diciendo que hay “mucho paso de autos por la calle”, ¡justo a lo contrario de lo que quería decir! ¿Entonces lo correcto sería decir “hay poco tránsito” para referirse a que casi no se avanza?
Entré en crisis lingüística. Al parecer no sólo “tráfico”, sino también “tránsito” estaban empleados incorrectamente. Pensé en términos alternativos para referirse a ese fenómeno de autos que no avanzan, o lo hacen muy lentamente, por la calle. Pensé en “congestionamiento vehicular”, pero era demasiado largo. Si varios idiomas solucionaban el problema con una sola palabra, el español también debía hacerlo. Ensayé con “congestionamiento” a secas, pero tenía el inconveniente de que podía ser un congestionamiento de varias cosas (había que añadirle “nasal”, “vehicular”, etcétera, para aclarar), entonces pensé en “embotellamiento”, lo cual transmite la idea adecuada (aunque embotellamiento se preste al equívoco de “congestión etílica”). Sin embargo, el símil con la botella me parecía ligeramente impropio (en francés igualmente ocupan bouchon (tapón) para referirse al congestionamiento vehicular). Sentí que debía existir alguna palabra que definiera única y exclusivamente el atolladero de autos sin la necesidad de recurrir a metáforas o comparaciones. Atasco, tapón… ninguna me pareció inequívoca.
Cuando les comentaba a mis amigos y gente cercana mis reflexiones en torno a estas palabras, todos comenzaban a dudar para referirse a la acción de autos que no avanzan, así que empezamos a usar perífrasis cada vez más raras: “Llegaré tarde porque hay mucho… muchos autos y no puedo avanzar, “no creo llegar, casi no hay tránsito por acá por Viaducto”, y en el colmo de la desesperación: “estoy atorada en un… amontonamiento de autos”. El hecho es que mi reflexión no sólo no había resuelto ninguna duda, sino que ahora hacía dudar a todos a mi alrededor. Repensé el tema. Volví a las palabras que habían generado el conflicto:
Es interesante que tanto “tránsito” como “tráfico” tienen raíces etimológicas semejantes. Transitus significa “atravesar” en su sentido de “ir de un lado a otro”; transfigicare, “cambiar de sitio”. En ambos hay movimiento. Tanto el italiano, como el inglés y el francés tomaban la palabra transfigicare y la usaban para referirse al mismo fenómeno.


La RAE ya admite usar los dos (porque la RAE ahora ya permite todo) y la mayoría de la gente usa “tráfico” para referirse al congestionamiento vehicular, así que quedan tres opciones: usar “tráfico” como hace la mayoría, a sabiendas de que no es etimológicamente la palabra más adecuada, usar “tránsito” aunque parezca que está diciendo lo contrario de lo que etimológicamente quería decir la palabra, o bien, usar alguna perífrasis que quizás no sea lo más elegante, pero que permite hacer volar la imaginación en búsqueda de frases como “estoy atorado entre muchos autos”, o “No creo llegar porque estoy en un amontonamiento de autos”.

Fuente de la imagen: http://www.smartblog.es/wp-content/uploads/2012/05/trafico_fluido.jpg

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